sábado, 19 de abril de 2008

yo soy bea

LA LEY DEL SILENCIO Martes 15 de abril de 2008
Queridos feonautas:
Creo que el principal problema entre mi ex y yo es la falta de comunicación. Ahora entiendo la importancia que tiene decir las cosas en una pareja. Hasta el momento me había parecido una especie de tópico que usan los psicólogos y terapeutas para poner nombre a un problema, pero hoy me doy cuenta de que es algo grave, y sobre todo, de que es algo que existe, algo real. Si el Innombrable me comunicara sus motivos para estar haciendo lo que quiera que esté haciendo yo dejaría de darle la brasa, dejaría de tratar de evitar lo inevitable. Pero así no puedo. Me tiene con el corazón en un puño, a la espera de su siguiente paso en esta loca cadena de acontecimientos. Si alguien me llega a decir hace unos meses que mi ex amado ex jefe cedería las acciones de su mejor amigo a Diego por un miserable puesto de trabajo, habría creído que me tomaban el pelo. Bueno, y yo y cualquiera persona a la que se lo cuentes. Lo que está pasando entre las paredes de Bulevar, no tiene nombre, es algo descabellado. Puede que mi ex haya perdido el juicio, pero ¿es que soy la única que le advierte sobre ello? ¿Qué pasa con el resto de la gente? ¿Olga? ¿Y Gonzalo? Apenas parece afectado por la pérdida de sus acciones. Parece que es este caso reina la ley del silencio. Nadie da ni una sola explicación sobre lo que está pasando.
Y como os decía antes, ahí estoy yo con el corazón en un puño a la espera de su siguiente paso, y lo ha dado. Ha aceptado el puesto de camarero que el Cara Acelga con tanto cariño le ha ofrecido. Ya sé que trabajar sirviendo mesas no es ninguna lacra, pero sí lo es cuando tienes que servir a tus propios empleados. Álvaro era el director de esta empresa, su padre la fundó, y tirar cañas no es para lo que se ha preparado durante todo este tiempo. Si quiere trabajar poniendo cafés, ¿por qué no lo hace en cualquier otro lugar? Por más que lo intento, no lo entiendo. Igual que tampoco entiendo el misterioso robo en Casa Kiko. ¿Si le hace falta dinero no sería más lógico buscar trabajo en otro lugar? No es que Don Diego sea precisamente conocido por su generosidad. Me gustaría ayudarle a buscar algo mejor. Pero no me deja, no quiere mezclarme en su vida. Ya no, y supongo que yo debería respetar esa decisión, pero no puedo. No mientras le tenga cerca. Y a partir de ahora, lo voy a tener bien pegadito a mí. Hasta mañana feonautas.
Una fea con ganas de ayudar

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