sábado, 19 de abril de 2008

yo soy bea

LA TENTACIÓN VIVE EN LA CAFETERÍA Miércoles 16 de abril de 2008
Queridos feonautas:
Desde que mi ex trabaja aquí me he vuelto adicta al café. Que no os extrañe si de repente comienzo a teclear sin sentido alguno, será que me ha dado una taquicardia por el exceso de cafeína. Pero es que está tan guapo con el uniforme, que no logro despegarme de la barra. Y, lo peor de todo, es que debo disimular lo que siento delante de todo el mundo. Incluso de él. Estoy harta de fingir que no me atrae, que ya no me estremezco cuando se me acerca, pero supongo que no es plan de ir predicándolo a los cuatro vientos. Mi ex amado ex jefe está aquí por algo, no me creo que se haya decidido a unir el bando de Don Diego por azar. Pero ¿por qué? Sea lo que sea no quiere compartirlo conmigo, y la verdad, es que me siento molesta. Ya sé que tiene una nueva vida, con nueva novia, y como ya os he contado, con nuevo trabajo, pero eso no significa que tenga que dejar a un lado toda su vida anterior. Nunca pensé que alguien pudiese cambiar tanto en unos pocos meses, qué digo… días. Porque no hace mucho, mi ex seguía siendo el mismo de siempre. Salía adelante cada día, luchando por su dignidad, evitando que nadie le pisoteara, y mucho menos Don Diego. Pero ahora las cosas se han tornado bien distintas. Álvaro sirve al Cara Acelga como un lacayo a su amo. Es un auténtico disparate.
Y, como siempre en esta casa de locos que trabajo, vamos de disparate en disparate. La última de Don Diego: reducir el presupuesto de cafetería, que ya de por sí debe de ser el más bajo de todas las empresas del país. ¿Y por qué hace esto? Porque alguien, según el engominado retorcido, uno de nosotros, ha pintado su horrible cuadro de la entrada. No puedo decir que no me haya hecho gracia al verlo, pues el tipo ha sido ingenioso, y sobre todo ha dado en el clavo. Ha decorado al Cara Acelga con cuernos y tridente, que es realmente lo único que le falta para ser un auténtico ángel caído. Pero no entiendo por qué deben pagar justos por pecadores. Conozco a todos lo que estamos aquí reunidos, y sé que habrían confesado al saber que el resto de la plantilla iba a salir perjudicada con su fechoría. Tampoco entiendo cómo nadie ha visto nada, la pintada está en un sitio de lo más concurrido: la entrada de Bulevar, y la de la cafetería. Al menos Puri, Marga o Álvaro tendrían que haber visto algo. Espero que el culpable salga pronto, porque si no nos veo comiendo sardinas de por vida. Claro que mientras haya que bajar a la cafetería a por ellas… Hasta mañana feonautas.
Una fea tentada

No hay comentarios: