domingo, 25 de mayo de 2008

yo soy bea

DOS POR UNO. Lunes 19 de mayo de 2008
Queridos feonautas:
Quizá esté cometiendo el error del siglo, pero empiezo a confiar en el Innombrable, hasta el punto de que ya no me parece tan Innombrable. De hecho me parece nombrable todo el tiempo… me ha salvado. Sé que sin él jamás habría salido de la anestesia. Él es quien me sacó del oscuro túnel con sus palabras y sus besos… porque diga lo que diga, estoy segura: son sus besos, unos besos muy reales, los que me han devuelto la vida. Pero ¿por qué lo niega? ¿Habrá motivos ocultos que desconozco? Feonautas, esta vez estoy dispuesta a remover cielo y tierra con tal de no perderlo. Aunque no enviara esos anónimos, hoy ha sido mi Ángel de la Guarda y quiero que lo siga siendo. Ojalá donde esté, él también me lleve en su pensamiento. Del mismo modo que yo lo llevo a él. ¿Sabéis qué? Creo que Álvaro es mi Ángel de la Guarda, pero no el que me ha salvado la vida, sino el de los anónimos. El que me envió una carta con las llaves y la dirección del almacén. Sí, sé que es un poco raro, y que con todas las veces que hemos estado a solas últimamente podría haberme dado la información a la cara pero… ¿y si no quiere que sepa que ha sido él? De momento niega todo lo que tenga que ver con este tema, pero no puede ser ningún otro.
Mi Ángel de la Guarda y mi amado, la misma persona. Una auténtica ganga de 2x1. ¿Quién me lo iba a decir? Me ayuda a salvar Bulevar, y luego me salva la vida. Tendría que estar ciega (más de lo que ya estoy, porque dioptrías tengo unas cuantas) para no darme cuenta de que tengo a mi lado a una persona excepcional. Puede que tenga algún defecto y que haya cometido muchos errores en el pasado, pero todo el mundo se redime, y mi ex lo ha hecho con creces. Es una persona totalmente distinta a la que conocí al entrar en esta empresa, aunque sigue manteniendo unas características propias, inalienables. Las suficientes para que nunca deje de ser él. Su esencia. Sigue siendo la misma persona de la que me enamoré, pero con más virtudes. ¿Cómo voy a poder sacármelo de la cabeza? Santi no se fía, piensa que me precipito porque me ha salvado la vida. Pero vosotros sabéis que durante todo este tiempo, yo seguía enamorada de él. Lo de salvarme la vida es un nimio detalle, una mera casualidad. Pero una casualidad que me ha hecho abrir los ojos de una vez por todas. Si por mi fuera, ahora mismo cogería una trompeta y anunciaría a los cuatro vientos lo mucho que quiero a mi amado ex jefe. Pero hay que ser cautos, y supongo que el momento no ha llegado aún, aunque solo sea porque no tengo ninguna trompeta a mano. Hasta mañana feonautas.
Una fea trompetera

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